Participante
Femke
Programa
Prácticas
País
🇮🇩 Indonesia
Duración
8 semanas
Breve biografía
¡Hola! Me llamo Femke, tengo 19 años y acabo de terminar mi formación como coach de deporte, movimiento y estilo de vida. Para mis prácticas pasé dos meses muy especiales en Semarang (Indonesia), ¡una experiencia para no olvidar nunca! En mi tiempo libre me encontrarás en el gimnasio o en el campo de hockey. ¡Trabajo con mucho gusto tanto en el deporte como en la atención a personas mayores!
¿Qué tal fue el acompañamiento antes de salir?
El acompañamiento desde los Países Bajos fue excelente. Todo se explicó con claridad de antemano y las conversaciones daban mucha confianza. Durante mis prácticas en Indonesia me sentí bien apoyada, tanto por el equipo indonesio allí como por la organización. ¡Estoy muy satisfecha!
Mi historia
“Los recuerdos y las lecciones me los llevo para siempre. Esta experiencia no ha hecho más que reforzar mi pasión por el deporte y por trabajar con niños.”
Femke · prácticas en Indonesia
Mi aventura empezó con un viaje en solitario a Indonesia. En el aeropuerto de Yakarta conocí enseguida a otros estudiantes de El Poder del Deporte, lo que me dio una sensación agradable y de confianza. Juntos seguimos viaje en tren, un bonito trayecto de seis horas con paisajes muy variados, ¡rumbo a Semarang!
En Semarang nos recibió con mucho cariño el equipo indonesio y nos llevaron a nuestro alojamiento, la Wisma. Como todos acabábamos de llegar, el ambiente fue enseguida agradable y familiar. Esa primera noche disfrutamos juntos de una deliciosa comida indonesia, nasi goreng, y nos conocimos rápidamente.
Durante mis prácticas daba actividades deportivas y de juego a niños de barrios desfavorecidos. Estaban increíblemente entusiasmados, hacían corazones con las manos y daban muchos abrazos. El deporte les daba confianza en sí mismos y nos unía de una forma preciosa.
El bádminton era muy popular, así que lo jugábamos a menudo con el equipo.
Por la mañana y por la tarde dábamos clases de deporte en el colegio, y entre medias disfrutábamos de un almuerzo local en el Warung. El equipo de personal indonesio estaba a menudo presente y nos apoyaba cuando hacía falta. El equipo se sentía como una segunda familia. Nos reíamos mucho y aprendíamos sobre las culturas de los demás.
Los fines de semana hacíamos actividades divertidas como rafting, senderismo, deporte, salir a comer, salir de fiesta y visitar cascadas, lo que completaba la aventura.
Durante mi tiempo en Indonesia tuve la oportunidad especial de vivir una boda tradicional. Todo el mundo era muy cálido y amable. Fue una experiencia única vivir tan de cerca un momento tan importante de su cultura.
Lo que más he aprendido es cómo el deporte une a las personas y lo importante que es adaptarse a otra cultura. Me pareció especial ver cómo la fe forma parte de la vida diaria aquí de una forma tranquila y natural.
Después de ocho semanas de prácticas hice además un bonito viaje por Indonesia. Los recuerdos y las lecciones me los llevo para siempre. Esta experiencia no ha hecho más que reforzar mi pasión por el deporte y por trabajar con niños. Voy a echar muchísimo de menos a todos, pero estoy segura de que este viaje tendrá un lugar especial en mi corazón.
¿Qué consejo darías a futuros estudiantes en prácticas y voluntarios?
Consejos que daría a futuros estudiantes.- Ábrete a todo y sal de tu zona de confort. ¡Simplemente hazlo! Te conocerás mejor a ti misma y verás que tú también puedes.
– Aprende durante tu estancia algunas palabras y frases del idioma. ¡Hace que la comunicación y las clases sean mucho más fáciles y divertidas!
– ¡Está permitido cometer errores y hacer preguntas!
– Toma la iniciativa y aprende de ello.
– ¡Sé flexible!
– A veces las cosas salen distintas de lo planeado, pero eso es precisamente parte de la aventura.
– ¡Prepárate para un choque cultural!
– no olvides tomarte descansos y cuidarte bien.
– Crea contacto con el personal y la gente local.
Por último: disfruta de cada momento, porque antes de que te des cuenta se habrá acabado. Viajar y hacer prácticas lejos de casa es una montaña rusa y está bien estar triste a veces, ¡pero disfruta! Disfruta de tu estancia, tus prácticas, los niños, la comida, el clima y los nuevos amigos que haces.
¡Y sobre todo no olvides estar orgullosa de ti misma! ¡Que lo disfrutes muchísimo! :))

